JORGE DÍAZ CARDIEL : SI GANAN LOS DEMÓCRATAS, IRÁN A UN IMPEACHMENT

JORGE DÍAZ CARDIEL : SI GANAN LOS DEMÓCRATAS, IRÁN A UN "IMPEACHMENT"

Entrevistamos al consultor Jorge Díaz Cardiel, gran experto en análisis económico, único español con la insignia del Departamento de Estado, ha escrito libros sobre Obama, Hillary y Trump, dirige la consultora Advice Strategic Consultants, que tiene como clientes a numerosas empresas del Ibex, Jorge es columnista habitual del periódico Cinco Días, colaborador en numerosos medios, ha escrito ya miles de artículos en prensa. Ha trabajado durante siete años para Barack Obama y Hillary Clinton, ha sido asesor de tres presidentes norteamericanos en cuestiones de seguridad nacional, economía y relaciones internacionales. Contar con su amistad es un lujo.

Jorge, ¿podrías resumir de qué tratan tus libros sobre la figura de Obama y cómo están enfocados? ¿Qué servicios ofrece tu consultora senior Advice Strategic Consultant? ¿Con qué medios de comunicación colaboras?

R. He publicado  seis libros sobre el presidente Obama. Los cinco primeros ofrecen aspectos de la política del presidente en relaciones internacionales, economía, reforma sanitaria, inmigración, fuerzas armadas, derechos civiles, empleo, etc. El sexto, titulado “Obama’s Legacy” es un libro muy extenso y profundo donde pretendo dejar para la posteridad escrito el legado del primer presidente afroamericano de EEUU. En agosto de 2017 fue número 1 en ventas en USA, tanto en Amazon como en Barnes and Noble. Tiene un enfoque integral del presidente y sus años de gobierno. 

Colaboramos con una treintena de medios de comunicación, españoles, europeos y norteamericanos.

P. ¿Por qué cree que los norteamericanos no han tomado nota de las consecuencias políticas, económicas y sociales de una opción “populista” como el Brexit en Gran Bretaña y han decidido otorgar su confianza a un “outsider” como Donald Trump?

R. Porque en los últimos treinta años, la América “de siempre”, esencialmente blanca, de clase media y media baja y clase baja se sintió abandonada por los políticos de siempre, demócratas y republicanos. Las políticas de afirmación positiva para latinos y afroamericanos supusieron una afrenta discriminatoria para esta parte del electorado, que ocupa el norte, centro y sur del país, eminentemente pobre, agrícola, blanco y con prejuicios raciales. La pérdida de empleo en la industria, consecuencia de la globalización y la ausencia de alternativas les llevó a no votar desde la época de George Bush padre. Con Donald Trump han encontrado alguien con quien se identifican en forma y fondo.

P. ¿Se enfrenta el mundo a una crisis política de las democracias occidentales que es consecuencia de una brutal crisis económica tras los excesos de confianza de la banca y de los propios consumidores en el pasado? ¿Sería esa la causa del peligro de una posible expansión de los populismos por Europa en el futuro?

R. Desde que el capitalismo se impuso como el sistema que rige los destinos de la economía mundial, hemos vivido ciclos expansivos y recesivos. Hasta la Gran Recesión de 2007-2009, Occidente estaba acostumbrada a que, tras la crisis volvía la bonanza, aunque hubiera que adaptarse, cambiar, aprender nuevas capacidades, emigrar, etc. Pero la crisis económico fruto de la crisis financiera de 2007-2009, por vez primera en siglos, ha dado lugar a una recuperación lenta y leve, en la que los salarios apenas se han revalorizado, los más ricos (1 por ciento) atesoran más y los más desfavorecidos se empobrecen. Tras casi una década de penuria y la incapacidad de los gobiernos occidentales de dar a sus ciudadanos lo que piden, la desesperanza impera en una buena parte de la sociedad, mientras los mercados emergentes triunfan. Decepción y rabia han dado lugar a los populismos.

P.  El también magnate George Soros dijo sobre Trump que es “un potencial dictador”, “un estafador” y que su proyecto político “fracasará”. ¿Cree que es una buena definición del presidente norteamericano?

R: Los padres de la Constitución americana se aseguraron de que no fuera posible que hubiera un dictador en Estados Unidos. El presidente no puede actuar solo porque el poder legislativo y el judicial actúan de contrapeso. Aunque quisiera ser un dictador, las probabilidades de que Trump lo consiguiera serían del 0,1 por ciento. ¿Estafador? De las muchas acusaciones -en el ámbito de los negocios, antes de ser presidente- que se le ha hecho, esta es la primera vez que escucho ésta. Tiene más fama como empresario con tendencia a endeudarse en exceso, de haber tenido rotundos fracasos empresariales (tres casinos en quiebra en Atlantic City, por ejemplo) o de pagar pocos impuestos. Quizá no triunfe su proyecto político, pero es probable que vuelva a ser elegido presidente en 2020.

P. ¿Por qué cree que Putin apoyó al candidato republicano tanto en las elecciones de 2012 (a Romney) como en 2016 (a Trump)? ¿Cree que se debe a que Rusia intenta que a USA “le vaya mal”, porque así a los rusos les irá mejor…? ¿es una reminiscencia de la “Guerra Fría”? ¿O se debe a intereses y alianzas meramente económicas?

R. Putin necesita tener un enemigo exterior fuerte, como Estados Unidos, para que los rusos nacionalistas se unan en torno a él. Objetivamente hablando, es más enemigo económico y geo-estratégico China que Estados Unidos. Pero Putin sabe que China es una dictadura comunista y que la respuesta de China a un ataque ruso de cualquier tipo podría no ser proporcionada. Además, Putin ha buscado la alianza con Xi-Jinping para contrarrestar el poder de América en el mundo. Económicamente, Rusia es un desastre, en sí misma y por comparación con Estados Unidos. Putin necesita a China de aliado y a América como cabeza de turco a quien culpar de todos los males de la tierra…

P.  ¿Por qué cree que los demócratas superaron en 2008 la división interna entre partidarios de Obama y Hillary y Barack Obama pudo ganar y no ha sucedido lo mismo en 2016 entre los partidarios de Sanders y los de Hillary? Se dice que hay votantes de Sanders que para vengarse del favoritismo de Hillary han votado a Trump….

R.  En mayo de 2008 -lo explico en dos de mis libros, “Obama y el liderazgo pragmático” y “La Reinvención de Obama”- Clinton y Obama llegaron a un acuerdo para unirse toda vez que era claro que ella no sería la candidata demócrata. Obama conseguía el apoyo de Clinton y sus seguidores y, a cambio, Obama se hacía cargo de las deudas electorales de los Clinton (10 millones de dólares), le ofrecería el cargo de secretaria de estado, si ganaba y, en ocho años, le apoyaría como candidata presidencial. Ambos comparten una ideología más centrada que la de Sanders, que, en lo que en América es una anomalía, se considera socialista. Los partidarios de Sanders no quieren a Clinton y a Obama le veían como un mal menor. Si Trump genera puestos de trabajo también para ellos, le apoyarán.

P. ¿Cree que ante la irrupción de un presidente atípico como Trump, los demócratas deben presentar también un outsider a las próximas elecciones presidenciales de 2020? ¿Sería Bernie Sanders de nuevo ése “outsider”, o podría ser alguien de procedencia más “dinástica” tipo Michelle Obama o Joe Kennedy III?

R. Hoy el partido demócrata está descabezado. La solución ideal sería Michelle Obama porque agruparía todos los segmentos electorales necesarios para ganar. Pero hoy, su candidatura es una mera especulación.

P.  ¿Cree que el hecho de que Hillary fuera vista por los votantes como “establishment” o como “más de lo mismo en Washington” y Trump como presunta “víctima” del sistema político y “mediático” ha sido crucial para un resultado electoral que canaliza la frustación de las clases populares por el paro y una creciente desigualdad a pesar del crecimiento y la creación de empleo, o cree que es más bien fruto de las fake news y la presunta injerencia rusa en las elecciones?

R. En lo que a Hillary se refiere, su bagaje negativo pesaba mucho. Es una mujer tan admirada como odiada, tanto por hombres como por mujeres. Y las mujeres más jóvenes apoyaron a Bernie Sanders. Fue percibida como “reliquia del pasado”, no por edad, sino por llevar en política cuarenta años. Trump fue la novedad, la sorpresa… sus promesas despertaron a ese 72 por ciento de votantes blancos que ha habían desconectado del sistema por encontrarse fuera de él. Trump les devolvió la esperanza y, con ella, el deseo de votar. America first fue leído por sus votantes como “yo, first”. Y este mensaje apeló al obrero, al campesino, al hombre de la calle, versus Clinton identificada con “la élite”.

¿Qué papel cree que ha tenido en el resultado de las elecciones que el director del FBI haya “amagado” durante el final de la campaña con “desvelar” “presuntos” nuevos mails de Hillary para luego rectificar (no apareció nada) y que Trump se aprovechara de ésa confusión? 

R…. Ciertas o no las acusaciones, la percepción del electorado fue: “ahí está de nuevo Clinton, protagonizando escándalos”. Los tuvo cuando fue Primera Dama, y muchos, los tuvo como secretaria de estado debido a la actividad de su marido en su Fundación y, en última instancia y a pesar de la popularidad de su marido, los escándalos sexuales de Clinton le afectaron negativamente. Bengashi (Libia) fue la gota que colmó el vaso. La gente estaba ya harta de tantos escándalos de los Clinton. Lo de menos fue la actuación del director del FBI.

P. Se atribuye a Trump una frase en una conversación en referencia a que “si tenemos armas nucleares…. ¿por qué no las utilizamos?” De ser cierta ésa presunta “filtración”; ¿cree que Trump tiene las condiciones psicológicas necesarias para custodiar el maletín nuclear?

R…. La frase es cierta. Pero, conscientemente o no, Trump se ha rodeado de militares en el gabinete: desde su jefe de gabinete al secretario de defensa o el asesor de seguridad nacional, todos son generales de cuatro estrellas y han estado en combate. Platón escribió que “solo los que han visto la guerra son los que no la quieren”. Saco esto a colación porque esos militares en el gobierno serían en ese hipotético supuesto los que harían todo lo posible para hacer entrar al presidente en razón, tanto si está capacitado como si no lo está.

P.  Donald Trump cree que la presidencia de su país se gestiona como cualquiera de sus empresas ¿cree que éso le hará fracasar y que a final de mandato tendremos de nuevo a un demócrata en la Casa Blanca, o podría ser antes si los demócratas ganaran ambas Cámaras y reúnen pruebas para abrirle un “impeachment”? ¿Cree que los demócratas deberían intentar abrirle un “impeachment” si ganan las midterm elections o que ésa debe ser una función exclusiva de los jueces?

La partida está aún muy abierta. En noviembre sabremos quien gana. Si son los republicanos, probablemente, Trump ganará las elecciones de 2020. Pero si ganan los demócratas, irán a por un proceso de impeachment. Por eso las elecciones legislativas de este año son tan importantes. Pero aún son un libro por empezar a leer.