LA AUTOCRACIA DE RIVERA PUEDE DIVIDIR CIUDADANOS AL ESTILO DE PODEMOS

LA AUTOCRACIA DE RIVERA PUEDE DIVIDIR CIUDADANOS AL ESTILO DE PODEMOS

Dije hace meses en otro artículo del blog que Arrimadas debería irse con el ala progresista de su partido y formar uno nuevo, “hacerse un Errejón”, si no es capaz de sustituir a su “Líder Supremo” Albert Rivera en la presidencia del partido. De alguna forma intuía que en Ciudadanos había problemas internos graves, malestar y corrientes internas y finalmente la crisis de los naranjas ha estallado.

El papel que hace Inés como “doberman” de Rivera, por mucho que la aprecie, roza el patetismo… Yo no me ganaría la vida menospreciando a quienes piensan diferente dentro de mi partido, sobre todo cuando defienden los intereses de España. Inés Arrimadas está siendo la gran decepción de la crisis de Ciudadanos. Nuestros dirigentes deben demostrar patriotismo no enarbolando banderas, sino tomando decisiones que beneficien a los intereses generales de todos. Inés, reflexiona…

Rivera estaba más que avisado y la crisis de su partido le ha estallado en la cara. Todos les avisamos: Garicano, Valls, Macron, Roldán, el fundador del partido Francesc de Carreras… Manuel Valls ya negocia con Sanchez la posibilidad de ser ministro de Exteriores. Espero que Inés Arrimadas tenga la dignidad de advertir a Rivera y mirar por España antes que por ella misma. Lo digo con ironía porque no lo va a hacer, parece que no va por ése camino, sino por el conservar su poder defendiendo la línea oficial, que es la que a Rivera le dé la real gana.

Toni Roldán, portavoz económico de Ciudadanos ha dimitido de su cargo y alerta de “los costes demasiado altos para España” de las políticas del partido. Dice que es Ciudadanos y no él quien ha cambiado. Mientras, Moncloa baraja los nombres de perfiles como Roldán y Garicano para su “gobierno de cooperación”. Otro miembro de la Ejecutiva, Javier Nart, también ha dimitido, además del líder de Ciudadanos en Asturias, Juan Vázquez.

Ciudadanos continúa su giro neocon sustituyendo al joven Roldan por Marcos de Quinto que se dedica a ningunear en la radio al partido ganador de las elecciones generales diciendo que “la izquierda moderada ha desaparecido”, o sea, para él el PSOE no existe, y dice eso mientras asegura que se siente más cercano a la izquierda que a la derecha, mientras en Coca Cola se hizo un ERE salvaje que dejó a cientos de trabajadores en la calle. Hay que ser cínico, como todos los de su especie.

Arrimadas desprecia que Igea “y otros tres” quieran investir a Sánchez. Pero resulta que entre esos tres estaban Javier Nart y Luis Garicano. A mí me gustaría que Garicano les diera el “golpe de gracia” y dimitiera también, provocando prácticamente la caída de Rivera y sus sustitución por Arrimadas. Quizá Inés esté esperando que “el tiempo vaya madurando la fruta”, pero su papel actual la deja en muy mal lugar.

Ella considera normal pactar con Vox, un partido que anunció en campaña electoral su intención de desmantelar el sistema público de pensiones. “Ése es el nivel…”. Decir como ha dicho que Vox “es un partido ultraconservador” no es de recibo, es un partido de ultraderecha. Acusó a Sanchez de “blanquear a Torra” cuando ella está blanqueando a la ultraderecha que es algo más grave aún. Ahí está la Historia para demostrar lo que hicieron unos y otros. Mientras, la presidenta del grupo socialista en el Parlamento Europeo, Iratxe García, advierte que “las relaciones con Vox pasarán factura a Ciudadanos”.

Arrimadas dijo : “en una semana, Sánchez cerró 100 pactos de la infamia con separatistas, supremacistas y nacionalistas”. ¿Hablamos de vuestros pactos con el partido más corrupto de España (el PP) y con la ultraderecha? Te digo lo que tú dijiste a Valls “no deis lecciones”.

Mientras un editor sensato como Casimiro García Abadillo publicaba su artículo ” Albert Rivera todavía está a tiempo de rectificar”, siguiendo la línea del consejo del fundador de Ciudadanos Francesc de Carreras en su famoso artículo “querido Albert” publicado hace días. Arcadi Espada, fundador de Ciudadanos, también acusa a Rivera de ser “un príncipe cada vez más ensimismado y solitario”. El adolescente caprichoso Rivera no acude a las reuniones propuestas por Sánchez en Moncloa y continúa con una intransigencia nunca antes vista en política salvo en el caso de Donald Trump, con el que parece que empieza a compartir trastornos de personalidad narcisista.

Por muy increíble que os parezca, muchísimos dirigentes políticos padecen enfermedades mentales, lo sé de fuentes de la máxima solvencia, pero en el caso de estos dos sujetos mencionados la situación se va especialmente de las manos y aunque con diferente relevancia empiezan a ser un peligro para sus países y para el mundo. En el caso de ciudadanos corrientes eso no tendría relevancia, pero en el caso de dirigentes que están en altas esferas de poder, no es algo baladí. A otros corresponde tomar medidas y buscar soluciones, yo me limito a transmitir el diagnóstico.