LA BUENA EDUCACIÓN

LA "BUENA" EDUCACIÓN

Llamadme rebelde, iluso, freaky o “viejóven”, pero actualmente, en plena eclosión de las redes sociales en las que prima la recompensa inmediata y la vanidad no podría concentrarme en estudiar lo que tuve que memorizar en mi época de estudiante, quizá podría aprender filosofía, historia del arte o historia del cine, pero me costaría motivarme con asignaturas como las clásicas “Matemáticas, Lenguaje, Naturales y Sociales”, el griego o el latín, para motivarse con éso hay que tener ganas….

Sobre todo cuando tienes el mundo entero metido en you tube, cuando hemos roto con los métodos de aprendizaje basados en la memorización, cuando deberían primar los nuevos métodos de enseñanza basados en el trabajo en equipo con tus compañeros y el entrenamiento de la inteligencia emocional y de las habilidades sociales ¿cómo no te va a motivar más disfrutar más escuchar en you tube un discurso de graduación pronunciado por Bill Gates, Steve Jobs u Obama, ver vídeos sobre personal branding, trucos de gestión empresarial, polémicas políticas, vídeos sobre habilidades sociales, cuidado de la salud, coaching para alcanzar el éxito…. o interactuar en twitter con periodistas, consultores y directivos empresariales que, a diferencia de la mayoría de los políticos, sí manejan en persona sus perfiles sociales.

Como dice el gran experto en marca personal, Andrés Pérez Ortega, si quieres dejar de ser un profesional “de marca blanca”, fácilmente sustituible en tu empresa y destacar entre la masa y que no puedan prescindir de ti, tienes que gestionar tu reputación para que no lo hagan otros en contra de tus propios intereses. Os recomiendo su libro “Expertología”, de editorial Alienta, porque lo considero “la biblia” del “personal branding”.

Y hablando de “marca personal” y “marketing personal”, tú eres tu propia empresa, “Tú, S.A.”, si tienes tiempo suficiente puedes elegir ser tu propio jefe de prensa, tu propia secretaria y diseñar tu propia campaña de branding y la imagen que proyectas al exterior, tú gestionas tus propios medios de comunicación (perfiles en redes sociales y blog o páginas web a tu cargo), así que puedes controlar toda la gestión de tu marca desde tu cuartel general: Tu casa. Como ven, no es algo que resulte caro todos tenemos una conexión ADSL y ganas de conocer profesionales de nuestro sector, ayudarles y recibir ayuda (“win-win”). Sólo hace falta una cosa más: Tener voluntad y tiempo para dedicarle a esto cuantas más horas, mejor, tanto para evitar perder tu trabajo como si lo has perdido ya. Lo bueno de hacerlo todo tú es que centralizas toda la información y no hay fallos de coordinación entre distintas personas.

Con el tiempo, seleccionando bien tus contactos para que te deriven a otros más importantes, acabas contactando en Linkedin, si tienes el perfil adecuado y lo deseas, con personal de grandes instituciones como la Casa Blanca, el Congreso, el Senado, el Departamento de Estado, las embajadas, las cámaras de comercio, los lobistas, los medios de comunicación, incluso las agencias de inteligencia.… e instituciones supranacionales como la ONU, el Parlamento Europeo, la Iniciativa Global Clinton, por no hablar de inmunerables multinacionales tecnológicas, consultoras, universidades de prestigio, perfiles de Linkedin de líderes políticos españoles…. y nunca sabes si en un futuro podrás necesitarlos, como puede pasarnos a los periodistas o a los grupos de interés, siempre puede haber alguien de tu ámbito a quien puedas ayudar con ésos contactos y surgir un proyecto útil, sinergias que pueden proporcionarte incluso un trabajo, especialmente si tienes alguna relación con algunos de ellos o al menos vas generándote una buena reputación en tu sector. Gestiónala tú mismo y no dejes que otros la construyan por ti. Por ejemplo, mi perfil principal de Linkedin ya supera los 10.000 contactos y tengo un segundo perfil con más de 5.000, así que las empresas me podrían encuadrar dentro de lo que llaman “influencer nicho” (de mercado) que trabaja con la élite de sectores específicos relacionados con mi actividad periodística.

Estas cosas son especialmente satisfactorias cuando eres de origen humilde y tu vida ha pasado por momentos muy complicados, entonces es cuando miras atrás y valoras mejor lo conseguido, todos conocemos múltiples casos de líderes que han tenido detrás una trágica historia personal, que son resilientes y que sienten que su esfuerzo les ha valido la pena. El padre de Barack Obama le abandonó cuando tenía dos años; Steve Jobs fue adoptado porque sus padres eran muy jóvenes y no podían mantenerlo; el padre del jefe de Estrategia Electoral de Obama, David Axelrod, se suicidó. Son ejemplos de personas que han llegado a lo más alto y que no tenían la figura de su padre emocionalmente resuelta, que tenían un vacío que llenar. Oprah Winfrey fue maltratada en su infancia, Michael Jordan no fue aceptado en un equipo de baloncesto de su instituto, el propio Steve Jobs fue despedido de la empresa que él mismo había fundado, hasta Einstein no fue capaz de hablar hasta los 4 años y se rumorea que padeció epilepsia o trastorno bipolar… 

Parece como si hubiera una especie de “ley de la compensación” de la naturaleza según la cual los triunfadores nunca lo han tenido fácil para llegar a donde están, y eso les dota de recursos. El propio sueño americano nos habla de la superación del obstáculo, de la dificultad, y en la voluntad férrea de superarla, de caerse y de volverse a levantar, es, como dice Obama, la esencia de la propia historia de USA, como lo demuestra el triunfo profesional de muchos inmigrantes en USA que no lo han tenido fácil. Para mí, esta es la belleza de la vida, y tiene un sentido frente a la mentalidad hedonista con la que muchos viven hoy en día.

Volviendo al tema de las redes sociales, a veces me pregunto: ¿Si los gobiernos hubiera podido prever el “empoderamiento” político que supone para el ciudadano las redes sociales, habrían evitado su nacimiento? Y para las empresas tres cuartos de lo mismo, porque muchas ven como una “amenaza” el hecho de que la marca personal de algunos de sus trabajadores sea casi tan potente como la de la propia empresa, sin comprender que son fuerzas que se retroalimentan y de las que todas las partes salen beneficiadas mutuamente a nivel de reputación.

Pero las redes sociales tienen también un lado inquietante : Veo que personas con las que sólo te comunicas a través del móvil te aparecen misteriosamente como contacto de Linkedin. O vas a comprar a una determinada cadena de tiendas y ese mismo día te aparece como posible contacto en Linkedin una dependienta de esa cadena. El día que desayunamos con el propio director de El País, ese mismo día él mismo me apareció como posibilidad de contacto en Linkedin, cuando mi telefono no era inteligente, lo único que había compartido con él ése día es la proximidad física…. La única explicación tecnológica que le encuentro más allá del azar es que Linkedin recoja los datos de la geo-localización de nuestros móviles (sean smartphones o no), para proponernos contactos en su red. Un amigo me dijo que hacía años que no hablaba con su “ex” y que de repente le apareció como posible contacto en Linkedin. Poca gente imagina hasta qué punto el “gran hermano” nos tiene tomada la medida.

Para muestra, un botón : Ha surgido una aplicación que hace un desglose de en qué te gastas el dinero todos los días. Uno ya debe llevar la cuenta mental de sus gastos, o puede apuntarlo manualmente en una agenda para llevar un control, pero no parece prudente registrarlo en una aplicación de móvil que seguramente venderá ésa valiosísima información sobre tí a las marcas comerciales, que te bombardearán con publicidad del tipo de productos en los que supuestamente registraste gastar tu dinero ¿no…?. Antes de utilizar una aplicación, preguntémonos a quién le interesa más utilizarla ¿a usted, o a la persona que ha inventado la aplicación?…

Últimamente encuentro información sobre el futuro que nos deparan las nuevas tecnologías, lo reflejo en mis artículos, y en este no va a ser diferente : Raymond Kurzweil, director de la Universidad de la Singularidad creada por la NASA y Google, pronostica que un ordenador pasará el test de Turing hacia 2029, demostrando tener una mente (inteligencia, consciencia de sí mismo, riqueza emocional) indistinguible de un ser humano. Este salto será posible por la creación de una inteligencia artificial alrededor de una simulación por ordenador de un cerebro humano mediante escáner guiado por nanobots. Una máquina dotada de inteligencia artificial podría realizar todas las tareas intelectuales humanas y sería emocional y autoconsciente.

Kurzweil sostiene que esa creación llegará a ser más inteligente y poderosa que un ser humano. La línea entre humanos y máquinas se difuminará. Los implantes cibernéticos mejorarán en gran medida al hombre, lo dotarán de nuevas habilidades físicas y cognitivas y le permitirán interactuar con máquinas.

En un estudio del Pew Research Center, el 52% de los encuestados considera que en 2025 los robos crearán más empleos de los que destruirán. Los optimistas creen que “el ingenio humano creará nuevos trabajos, industrias y formas de vivir, como hicimos desde la revolución industrial“.  Muchos de ellos estarán en el terreno de la creatividad, un ámbito en que los comunicadores deberíamos movernos con soltura.

En mis últimos artículos reflejo lo que escribe últimamente el Nobel Krugman y quiero aprovechar para contaros que afirmó en diario El Pais que “parece que el Obamacare va a sobrevivir”. Al final, subraya, McConnell no logró encontrar los votos necesarios; y añade que “debemos estar muy agradecidos a los senadores Susan Collins, Lisa Murkowski y John McCain (que resulta ser mejor hombre de lo que yo creía), por no mencionar el sólido muro de demócratas”. Informa de que los mercados de seguros están estabilizándose, la rentabilidad de las aseguradoras ha aumentado, y solo un 0,1% de beneficiarios han perdido el servicio.

Cree que Trump conserva su capacidad para sabotear la sanidad, pero los republicanos están básicamente pidiéndole que pare, creyendo –con razón– que la ciudadanía los culpará. El “Obamacare” sobrevivió porque los ciudadanos seguirán con cobertura si pierden el seguro pagado por la empresa o desarrollan una enfermedad crónica.

En su opinión, el aparato republicano odiaba y temía la ley no por la posibilidad de que fracasase, sino porque temía que funcionase .

El Obamacare triunfó por la ira de las personas que en situaciones límite les gritaban a sus representantes parlamentarios en los ayuntamientos.

Las personas con afecciones médicas preexistentes se encuentran entre los principales beneficiarios de la ACA (Obamacare), y habrían sido las que más hubiesen tenido que perder si los republicanos hubiesen logrado revocar la ley.

Finalmente, otro Nobel, Stiglitz, sentencia también en El País que “un político astuto y conocedor de la economía impulsaría reforma con sentido, pero Trump no es ése líder”. También afirma que la rebaja fiscal a empresas ricas no resolverá ningún problema y tendrá efectos para muchas otras. Yo no me fíaría de políticos que prometen bajar impuestos, porque los ricos ahorran más dinero y no hay recursos para mantener servicios públicos. Las bajadas de impuestos benefician más a la élite millonaria que a la gran masa empobrecida, así que no estimulan consumo y crecimiento.