¿HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN ESPAÑA? : UNA VERDAD INCÓMODA

¿HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN ESPAÑA? : UNA VERDAD INCÓMODA

En el PP seguramente también hay gente que cuestiona el liderazgo de Rajoy, o que quiere “moverle (legítimamente) la silla”

Como he dicho en mi twitter @SoyCibelino en repetidas ocasiones, tanto en el mundo de la política como el ciudadano medio en el mundo laboral, está más pendiente de sus lentejas que de sus principios, preocupado porque una opinión política suya en sus redes sociales personales pueda afectar a su empresa, o incluso directamente “invitados” por la misma a no significarse en redes como Twitter. Ya saben, “si no le gustan mis principios, tengo otros”.

Es comprensible que la gente necesite cobrar su sueldo, pero incomprensible que esté dispuesta a autocensurarse para cobrar a fin de mes, porque así no pondrán su granito de arena para ayudar a mejorar la situación política y social de nuestro país. Así no podremos criticar la actitud egoísta y sectaria de nuestros políticos y el bloqueo institucional de España, el ciudadano es el primero que tiene que demostrar generosidad y ejemplo para poder exigírselo a sus dirigentes. Muchos ciudadanos votan a partidos corruptos porque inconscientemente saben que ellos también meterían la mano en la caja si pudieran. Así estamos…

Por una parte, hay que exigir consenso y pacto entre los partidos, pero los partidos en principio defienden los intereses de sus votantes, y somos los votantes los que no somos capaces de ponemos de acuerdo sobre el programa de gobierno que queremos para nuestro país. ¿A que no lo habían pensado así? No siempre “el cliente tiene razón”… Echamos la culpa a los políticos que no son más que un reflejo de la sociedad corrupta en la que viven, de un permanente conflicto entre intereses particulares llamado eufemísticamente “interés general”….

En España hay políticos que no dejan preguntar a ciertos periodistas en ruedas de prensa porque sus preguntas les parecen incómodas. Se creen que los periodistas deberían ser la misma corte de aduladores que sus asesores, siempre a su servicio. Y no piensan que entre sus obligaciones como servidores públicos está atender a los medios de comunicación, porque de lo que se trata precisamente es de dar difusión a sus ideas. Eso sí, en campaña electoral bien que están interesados en aparecer en los medios. También ofrecen “ruedas de prensa sin preguntas” de los periodistas : ¿Qué tipo de democracia es ésa?.

En un partido político en el que estuve me invitaron a no elogiar merecidamente a otro partido, y yo fui consecuente con mis principios, abandonando dicho partido, dado que yo no consiento que nadie me dé órdenes sobre lo que debo escribir o no en mis perfiles personales de redes sociales, que están bajo mi exclusiva responsabilidad, y más siendo periodista.

En España, el Gobierno del PP se ha inventado el canon Aede o tasa Google para cobrar ése impuesto a los agregadores de noticias, haciendo desaparecer plataformas y pequeños periódicos digitales, una vez más se trata de silenciar la crítica al gobierno, no de intereses económicos de los grandes editores, mientras nos llenamos la boca hablando de la autocracia de Corea del Norte o del autoritarismo en Venezuela. Pues no estamos para dar demasiadas lecciones, la verdad.

¿Y qué decir de muchos medios de comunicación, en los que no puedes publicar artículos que no estén en consonancia con la línea editorial del medio? Una vez más hay autocensura del periodista, poniendo el dinero por delante de los principios. Hay pocos “valientes” dispuestos a decir “basta”.

Pero los ejemplos en la política son más numerosos, como la disciplina de voto o la ley del silencio, lo estamos viendo en el PSOE, por ejemplo, donde hay críticas, pero nadie es capaz de levantar la voz contra un Pedro Sánchez (PSOE) más pendiente de sus intereses personales que de facilitar la gobernabilidad del país. Parece que los hooligans de la Ejecutiva no convocan al Comité Federal porque no quieren escuchar ciertas cosas.

En el PP seguramente también hay gente que cuestiona el liderazgo de Rajoy, o que quiere “moverle (legítimamente) la silla”, pero en un partido en el que se elige “a dedo” al amado líder también impera la ley del silencio. Pensar ahí en elecciones primarias, en un mínimo de democracia en el funcionamiento interno de los partidos hoy por hoy en España es una utopía.

Lo realmente “divertido” de todo esto es que mientras ocurren estas cosas la gente cree que vive en una verdadera “democracia”. Realmente vivimos anestesiados y alienados como borregos, cómodamente instalados en el “dame pan y dime tonto”. Pensarán que soy un “indignado” de Podemos. Para nada. Soy periodista y de izquierda moderada, partidario de reformar de una vez por todas este sistema pero sin romperlo.

El “gran circo” no es la Fórmula 1, el circo es la “democracia” española que está siendo el hazmerreír del mundo. El problema de todo esto no es sólo que estas cosas se produzcan, el mayor peligro es que la gente no sea consciente de ellas y que a la masa borreguera la estén manipulando sin autorización. Mejor dicho, suele ser el ciudadano con su actitud pasiva el que se deja manipular. Es cada persona individual la que debería ser suficientemente adulta, consciente y madura para no consentir ciertas cosas.

Sé que es un artículo muy duro, pero “alguien tenía que decirlo…”. Políticos periodistas y por supuesto ciudadanos y sufridos contribuyentes somos culpables de esta situación alienante de este sistema a partes iguales. A muchos no les gustará mi tono, pero si de verdad queremos “regenerar” la democracia de una vez (misión imposible más bien), y hacer algo útil, hay que tener narices para decir cosas que nadie se atreve a decir y ser muy claritos. Es la hora de decir “basta”.