LOS JÓVENES DEFIENDEN LA HORIZONTALIDAD FRENTE A LA JERARQUIZACIÓN

LOS JÓVENES DEFIENDEN LA HORIZONTALIDAD FRENTE A LA JERARQUIZACIÓN
UNSA Spain, Asociación de Estudiantes de la ONU en España, es una federación nacional políticamente independiente constituida en junio de 2016. Es la primera iniciativa que tiene como objetivo crear una red de cooperación entre entidades que realizan simulaciones del sistema de la ONU/UN, dar formación al respecto, y promover el espíritu de las relaciones internacionales y los intercambios interculturales.
Buscan generar nuevas iniciativas para lo que resta del año y el año que viene, hacer una evaluación de las actividades que se han llevado a cabo este año y tener algunos talleres educativos con eurodiputados y profesionales en su área para que les orienten y les cuenten su experiencia. Este evento se llevará a cabo en el mes de julio, días exactos aún por definir, en La Coruña.
El pasado 21 de abril en el Instituto de Empresa, concretamente en las aulas de la IE University en Madrid, UNSA SPAIN organizó un acto en colaboración con Opinno y UNICEF, ayudando a esta gran organización a crear el “approach” con los jóvenes. La temática de este evento fue “How youth organizations can directly impact childhood policies” (“cómo las organizaciones juveniles pueden influír en las políticas de infancia”). Cada año se celebrará el evento de UNSA Spain en un país diferente.
La conferencia de este año ya tiene un precedente, ya que el pasado 16 de diciembre se realizó la primera edición en Bruselas con mucho éxito y contenido muy interesante. Durante este evento celebrado en Madrid el pasado día 21 se proyectó un vídeo con estadísticas contundentes sobre la difícil situación de la infancia. España dedica sólo el 0,5% a la protección social de la infancia, cuando la media europea es de un 1,6%.
 
UNSA Spain se replantea la forma en la que se han hecho las cosas hasta ahora, son sanamente inconformistas, porque, como dice el director del MIT, “no se puede cambiar el mundo siendo obediente”, en el MIT animan a ser desobedientes pero siempre de forma legal, desde el respeto a nuestra sociedad. Para que surjan ideas nuevas no queda más remedio que hacer brain storming y poner en cuestión todo lo existente, para cambiar lo que está mal y por supuesto mantener lo que está bien, porque pienso que todo cambio no tiene por qué ser positivo “per se”, si estuviéramos continuamente haciendo una cosa y la contraria “sólo por cambiar” acabaríamos equivocándonos.
En el Parlamento Europeo observaron que había un gap entre las instituciones y los jóvenes y se puso en marcha la iniciativa, las instituciones conocen el potencial de este tipo de organizaciones, que son necesarias, y por eso las tienen en cuenta, como dicen los jóvenes “nosotros no somos el futuro, nosotros ya somos el presente y decidiremos el futuro”.
Durante los focus group que se celebraron sobre este tema, se llegó a la conclusión de que la gente entra en este tipo de organizaciones para cambiar el mundo, para trabajar juntos con un fin común, para conocer gente nueva, etc., pero se dijo que muchas veces se adhieren a grandes organizaciones y no a las pequeñas por el interés personal de acabar trabajando en ellas. Hay que pensar en hacer algo que nos guste, pero que también sirva a los demás. “Muchas ideas se presentan a las instituciones, te dicen que están muy bien, pero después las dejan en el aire”, lamentan.
Pero los jóvenes no creen que los senior deban necesariamente ocupar los cargos de dirección y dejar las bases a los jóvenes, sino que apuestan por unas relaciones laborales y académicas horizontales y no jerarquizadas, ponen en cuestión el statu quo, están en contra de la filosofía del “dejemos participar a los jóvenes pero hagamos lo que queramos nosotros”. Me da la sensación de que por desgracia estamos en un trasfondo de lucha generacional de intereses contrapuestos en todos los ámbitos, que se traslada incluso a la política a través de la decisión de voto (disyuntiva entre el voto rural envejecido y el voto joven y urbano) cuando lo ideal sería que toda la sociedad remara en la misma dirección, en la del bien común.
A largo plazo se recomienda educar sobre valores humanos en las escuelas, a corto plazo sería útil llevar el debate sobre estas temáticas a los medios de comunicación y a las redes sociales, ya hemos visto como, por ejemplo, es bastante fácil convocar una manifestación contra la Ley de Educación y movilizar a la gente. También se habló de la necesidad de fomentar la participación de la infancia y de los jóvenes en las decisiones internas de las familias en coordinación con las escuelas, no es cuestión de darle al niño lo que quiere cuando eso no es posible, sino de incluirle en la toma de decisiones y dejarles hablar. En pequeños municipios la gente ayuda y participa, y eso se pierde en las grandes ciudades, es verdad que hay menos sentimiento de pertenencia vecinal.
Yo planteaba que cuando los colegios envían a los padres SMS quejándose del comportamiento de los alumnos, también sería necesario dotar de autoridad al profesor para que contribuya también a la formación en valores de las niñas y niños y así no lleguen tantas quejas, pero recibí una “respuesta Matrix” en mi opinión, totalmente ajena al concepto que yo tenía de la educación, porque un joven me respondió que “la autoridad, el profesor tiene que ganársela”. Pienso que el profesor se ha ganado la autoridad el día que aprobó su oposición y demostró estar preparado para ejercer su trabajo, aunque apostemos por la formación continua, pero que no tiene sentido volver a cuestionar eso, es como preguntarle a un policía que te acaba de poner una multa si él es buen policía o no…. un poco absurdo, pero entiendo que en realidad se refiere a la necesidad de que las relaciones académicas y profesionales sean más horizontales y menos jerarquizadas, y ésa me parece una disyuntiva muy interesante….
Se dijo que el fracaso no es de los estudiantes, es del sistema. Ahí tengo que alegar que cuando un estudiante fracasa hay muchos casos de denuncias y amenazas al profesor, cuando antiguamente nuestros padres nos echaban la culpa a nosotros, que somos los alumnos evaluados, eso es otro debate que deben dilucidar los expertos, hay opiniones para todos los gustos, pero creo que tampoco debemos dejarnos llevar necesariamente por un pensamiento “light”, por la posverdad de que el estudiante no tiene la culpa de nada, de que la culpa es siempre del sistema, de los políticos… y asumir cada uno su propia responsabilidad.
Los máster y posgrados tanto públicos como privados son cada vez más caros, retrocedemos hacia una educación elitista sólo al alcance de los más ricos, he calculado que el precio de algunas matrículas en la universidad pública se ha triplicado en los últimos 15 años, las escuelas de negocio ofrecen contratos muy lucrativos a sus alumnos, frente a la universidad pública, que sólo ofrece precarios contratos de prácticas durante la carrera, y eso no es fomentar la igualdad de oportunidades entre todos, por éso siempre he puesto en valor políticamente el problema de la creciente desigualdad.
Personalmente creo que necesitamos dar a conocer los valores humanos de la “vieja Europa” que nos permitieron construír con tanta ilusión y energía la Unión Europea, cuya existencia puede correr peligro, pero respetando todas las culturas, defendiendo el multilateralismo, la diversidad, la tolerancia, el libre mercado, la globalización, la solidaridad, frente al proteccionismo, los nacionalismos excluyentes y los radicalismos a izquierda y derecha mal llamados “populismos”, que apelan a lo peor del egoísmo de la gente.
Entre los objetivos de UNSA Spain está promover la cultura y valores de las naciones unidas a través del empoderamiento de la juventud española. Entre los colaboradores del evento de UNSA Spain con Unicef está también el Student Government. En mi artículo se reflejan sólo algunas de las cosas que se escucharon pero al final van a generar un documento resultante del evento y de las metodologías que será público , difundido y de especial valor para UNICEF.