LOS KENNEDY Y LOS BIDEN, CONTRA EL RACISMO Y EN APOYO A LAS PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL.

LOS KENNEDY Y LOS BIDEN, CONTRA EL RACISMO Y EN APOYO A LAS PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL.

Saoirse Kennedy Hill, nieta de Robert F. Kennedy (hermano del ex presidente de EEUU John F. Kennedy) que fue asesinado mientras buscaba la nominación presidencial en 1968, ha muerto a los 22 años y todo apuntaba a una posible sobredosis, según The New York Times. La muerte de la joven fue investigada por la Policía Local y Estatal, informóelmundo.es

Parece ser que Kennedy podría haber sido víctima de un abuso sexual que decidió ocultar y se metió en las drogas, pero encontró motivación en el voluntariado trabajando junto a los indígenas para construir escuelas en México.

Fue vicepresidenta de Demócratas Universitarios en la Universidad de Boston y portavoz en la concienciación sobre la depresión y las enfermedades mentales. Parece ser que padecía depresión y trastorno bipolar : ella se preguntaba con toda la razón : “la gente habla sobre el cáncer libremente; ¿por qué es tan difícil discutir los efectos de la depresión, los trastornos bipolares, la ansiedad o los esquizofrénicos?”, es decir, luchaba contra la estigmatización social de estos enfermos.

Descansa en paz, Saoirse, perdemos un gran ser humano. La crueldad con la que el destino se ha cebado históricamente con los Kennedy es terriblemente injusta, gente con sentido de la moral que siempre ha recibido la muerte como respuesta. Sinceramente, no lo entiendo.

Como yo he tenido ésos problemas de salud, a pesar de no haber probado jamás las drogas, siento que he perdido una de las pocas voces que me defendían. Incluso gente con tantos recursos económicos como los Kennedy, reconocen, frente a los republicanos, que sólo una sanidad universal puede salvarnos la vida. Algo tan básico como sobrevivir no debería depender del dinero que uno tenga, y en USA todavía hay gente de clase media que tiene que vivir en la calle después de costearse una operación. Es terrible que los republicanos todavía sean capaces de defender algo así. Es incomprensible.

El congresista Joe Kennedy III, que estuvo presente en el funeral de Saoirse, dijo en su twitter : “Como Trump culpa a la salud mental de la violencia armada una vez más, es un recordatorio útil de que casi todos los miembros y senadores del Partido Republicano votaron para alejar la atención de salud mental de millones de estadounidenses. Y la Administración Trump está en la Corte ahora mismo para sacarla de millones (de americanos) más”.

Por su parte, el candidato que se perfila como claro favorito a la presidencia por los demócratas, Joe Biden, nos dice en un mail que “Trump dice que las armas no son el problema en estos tiroteos masivos, que el problema es la salud mental. Es una excusa. El odio no es un problema de salud mental. Mire, no podemos, y no lo haré, permitir que este hombre sea reelegido Presidente”.

Por su parte, la delegada de la Asamblea General por Maryland, Lesley López, que dirige legislativamente grupos de trabajo sobre el control de armas y que ha vivido personalmente tiroteos, dice en un mail a sus vecinos y seguidores que “el racismo y el terrorismo no son formas de enfermedad mental. Utilizar la enfermedad mental como chivo expiatorio para la violencia armada estigmatiza a las personas que necesitan recursos y apoyo reales, y permite a los líderes eludir la responsabilidad de desmantelar el racismo estructural”.